Abril 28, 2020

Telepatología: Parte 2 – Llevar los planes a la práctica

Por Joseph Constance, colaborador de LabPulse.com

La crisis de la COVID-19 está impulsando la telepatología. La transición de la lectura de preparaciones patológicas bajo el microscopio a su lectura electrónica en un monitor requiere abordar una serie de cuestiones, como la conectividad, la validación del sistema y el coste. Además, es importante planificar con antelación.

La iniciativa para pasar a un flujo de trabajo digital y a la telepatología comenzó en 2014 en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco, explicó el Dr. Zoltan Laszik, catedrático de patología clínica y director de Patología Digital. La universidad gestiona tres hospitales y un laboratorio con una plantilla de aproximadamente 50 patólogos.

«Nuestro flujo de trabajo digital ya estaba plenamente operativo el 18 de marzo, cuando el brote de COVID-19 se estaba extendiendo», afirmó Laszik en una entrevista. «El sistema utiliza cinco escáneres, con un coste aproximado de 250 000 dólares cada uno, una red de alta velocidad, y cuenta con una amplia capacidad de almacenamiento».

Actualmente, el laboratorio procesa alrededor de 400 000 preparaciones al año, con un tamaño aproximado de 4 GB por imagen. Se tardó aproximadamente un año en integrar el IMS con el LIMS, lo cual fue fundamental para su éxito, señaló Laszik.

«Aunque no tuvimos ningún caso de COVID-19, algunos patólogos optaron por trabajar desde sus casas por su seguridad. Nuestro sistema de Patología Digital les permitió hacerlo sin coste alguno para ellos», afirmó Laszik.

Han podido utilizar un portátil validado por la universidad, una VPN y un monitor de consumo de alta resolución. La plataforma digital de la universidad también ha allanado el camino para el uso de la telepatología en consultas y reuniones de casos oncológicos, según Laszik.

Abordar los retos

El Dr. Jesús Chávez, del Departamento de Patología de Ohio State University, en Columbus (Ohio), ha tenido, en general, experiencias positivas con el uso de la telepatología. Según explica, muchos patólogos han podido realizar diagnósticos con un nivel de precisión comparable al que obtendrían utilizando un microscopio convencional.

«Sí, la calidad es tan buena como la del microscopio. Sin embargo, existen algunas limitaciones, como la capacidad de apreciar la tercera dimensión en citología, el aumento de 100× necesario en hematopatología, y determinados diagnósticos relacionados con la presencia de microorganismos», explicó en un correo electrónico.

El propio Dr. Chávez trabaja en remoto y realiza los informes de manera completamente digital.

Para Chávez, uno de los principales retos del teletrabajo es no disponer todavía de un entorno de trabajo completamente adaptado: dos pantallas, un ratón y una alfombrilla ergonómicos, así como un ordenador conectado directamente al módem mediante un cable Ethernet. Actualmente está trabajando para solucionar estas limitaciones. La conectividad resulta especialmente importante al trabajar con casos de resecciones de gran tamaño, añadió.

Para trabajar a distancia, Chávez y su colega, el patólogo de Ohio State, Dr. Giovanni Lujan, señalaron que un patólogo necesita un ordenador de sobremesa o portátil personal con conexión a Internet, un monitor y una conexión VPN al archivo de laminillas del departamento.

En la Ohio State University, los ordenadores y monitores que se utilizan para el teletrabajo suelen ser propiedad de los propios patólogos. El departamento de TI proporciona la formación necesaria y ofrece soporte técnico.

«Actualmente estamos llevando a cabo una minivalidación mediante una herramienta web para comprobar el monitor y la calidad de visualización de cada patólogo, con el fin de asegurarnos de que se cumplen las especificaciones mínimas», explicó Chávez.

No obstante, la transición al diagnóstico digital no está exenta de inconvenientes.

«El flujo de trabajo es un poco más eficiente en el hospital, ya que la red es más rápida, se dispone de ratones ergonómicos y hay dos pantallas», afirmó Chávez. «Es más fácil ponerse en contacto con otras personas y colaborar en tiempo real. Sin embargo, debido a la pandemia, tener la opción de quedarse en casa hace que las personas se sientan más seguras».

Software para grupos de patología más pequeños

Dirigido especialmente a grupos de patología de menor tamaño, Smart In Media, con sede en Colonia (Alemania), desarrolló PathoZoom, una solución de diagnóstico y formación que permite compartir preparaciones histológicas y trabajar a distancia. Según explicó en una entrevista el Dr. Martin Weihrauch, director general, responsable de desarrollo de producto y codesarrollador del software, la solución permite a los patólogos acceder a su entorno de trabajo desde casa mediante un teléfono inteligente, tableta u ordenador portátil, cumpliendo al mismo tiempo los requisitos de protección de datos y las normas aplicables a la práctica profesional.

Espacios de trabajo de Pathologie en el hogar

La motivación inicial era permitir a los patólogos trabajar de forma más flexible. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha dado una nueva dimensión a PathoZoom. Además de permitir a los patólogos trabajar a distancia, las clínicas y los centros sanitarios pueden utilizarlo para celebrar comités de tumores mediante videoconferencia o para realizar diagnósticos de preparaciones mediante telemedicina, según la empresa.

El software, disponible en todo el mundo mediante licencia, permite a los patólogos digitalizar preparaciones de forma remota. Asimismo, las imágenes pueden transmitirse directamente desde un microscopio situado en otra ubicación a varios profesionales de forma simultánea, ya sea a través de Internet o de la red interna de la institución, explicó Weihrauch.

«La mayoría de los patólogos se han mostrado receptivos a la digitalización como una tendencia de futuro», señaló.

En otro avance destacado, el 1 de abril, Sectra recibió la autorización 510(k) de la U.S. Food and Drug Administration (FDA) para su Módulo de Patología Digital, un componente clave de la solución de Patología Digital de Sectra cuando se utiliza junto con el escáner Aperio AT2 DX de Leica Biosystems. Esta autorización permite a los profesionales sanitarios utilizar la solución de Sectra para el diagnóstico primario, avanzando hacia un flujo de trabajo de diagnóstico completamente integrado, especialmente relevante en casos oncológicos complejos.

El 3 de abril, Leica Biosystems recibió asimismo una notificación de la FDA en la que se indicaba que su visor Aperio ImageScope DX, utilizado con imágenes obtenidas mediante el escáner Aperio AT2 DX, podía emplearse para el diagnóstico a distancia en el marco de una autorización de uso de emergencia. Según la empresa, esta aplicación permitía a los patólogos visualizar y diagnosticar casos desde ubicaciones remotas como respuesta a las necesidades surgidas durante la pandemia de la COVID-19.

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